En la vida tenemos momentos especiales, muchos de los cuales los realizan las personas que están a nuestro alrededor.
Los buenos amigos son tan raros de encontrar, aquellos que están ahí para ti sin importar las circunstancias, aquellos que te aman por lo que eres y te aceptan con tus defectos, los que a pesar de los obstáculos, tienen un instante para decirte hola o preguntarte ¿cómo estás?, quien encuentra seres así debe sentirse privilegiado, hoy en día, en los afanes de la vida las personas no tenemos tiempo o no hacemos el tiempo para departir con aquellos personajes que de una u otra manera han hecho algo en la transformación de tu ser.
Resulta fácil ser para otra persona ese alguien que de alguna manera puede llenar algún espacio de tu corazón, solamente basta la transparencia y honestidad en los actos, estar despojado de sentimientos negativos como el rencor , la envidia, la ira, el coraje, sin embargo, no sé porque razón, siempre prevalece la negatividad antes que el positivismo.
Yo no soy de las personas que visita un templo o se viste de religiosidad para sentirse un buen ser humano, llevo un templo y un ideal en mi corazón, aprendí en el trayecto de mis años la diferencia que existe entre el bien y el mal, cuando he clasificado lo correcto e incorrecto siempre en las relaciones para con los otros hago uso de ese listado y la lista oscura, esa donde se anotan los celos, la envidia, el perjurio, la difamación, el chismorreo, la egolatría, la vanidad, el rencor, esa lista oscura me la he aprendido de memoria como para no traer a colación en mi vida diaria cualquiera de esos ingredientes que de alguna forma transformarían el sentido de dicha y plenitud que lucho por alcanzar en cada paso que doy.
Quiero hacer un alto en este instante, donde me he sentado a escribir estas líneas para meditar sobre el porque de algunos comportamientos aislados pueden afectar un entorno, donde existen personas que amamos y que nos aman.
Me gustan los amigos, tener muchos y que este enlace sea fluido, compartir y reír y estar cuando el dolor atisbe en alguno, para esos somos y queremos ser amigos.
Es triste cuando por alguna razón una supuesta amistad se rompe cuando una de las partes no logra lo que quiere, cuando sus sentimientos se ven quizás afectados por lo que la otra parte no puede hacer por las circunstancias que sean, no todo puede ser como queremos, debemos pensar que los demás tienen conceptualizaciones, creencias, metas, sentimientos que no podemos llegar a cambiar porque así lo deseamos para nuestra conveniencia. Cuando no es así, es cuando llegamos a pensar que aquel sentir no era tan profundo como se nos hizo hacer creer, que era algo superficial que se desvanece a la menor ventisca, damos la espalda y nos retiramos como niños caprichosos sin pensar en la felicidad del otro, el egoísmo hace presencia de manera muy fuerte en casos así y es cuando se rompe por un lado aquel sueño de la amistad verdadera.
Vmárquez©
Ecelente post querida amiga los amigos son aliados en los buenos y malos monentos de la vida . LA GATA ACTIVISTA!