Los tiempos realmente ya no son los de antes, cuando salías a la calle a caminar sin la preocupación de ser asaltado, los ataques son en todo sentido, la zozobra te acompaña y no sabes si llegarás a casa después de un día de trabajo, donde te afanas por conseguir un sueldo que te ayude a mantener a los tuyos.

Esta mañana hablando con mi madre, me comenta que a mi hermana le han llamado a su clínica, llamadas amparadas en el anonimato para simplemente extorsionarla, solicitarte o mejor dicho exigirle a través de amenazas una cuota mensual y de esta manera no causarle mal alguno, o sea, a los delincuentes hay que pagarles para que te saquen de su lista de posible víctima, aunque claro, te conviertan en víctima de su ruin extorsión.
¿Y las autoridades que hacen al respecto? mientras la ciudadanía teme por su seguridad, ellos ahí sin hacer nada, mi suegra, una señora octogenaria fue asaltada a pleno mediodía, en un sector público, dos tipos motorizados simplemente le arrebataron su cartera.
Los asaltos están a la orden del día, es fácil arrancar una cartera y salir corriendo, es fácil robarse los vehículos, meterse a las viviendas para saquearlas, quitar la vida por una prenda, es fácil para personas que sin sentimientos no piensan que muchas de sus víctimas tienen familias que los esperan, que viven de sus salarios, que están en el día a día, comiendo mal, viviendo con lo que les alcanza, y llegan estos seres simplemente a sembrar miedo a quienes solamente quieren tener la oportunidad de trabajar dignamente y sacar a sus familias adelante.
Señores, dejen que las personas trabajadoras hagan su faena sin el temor de que sus vidas estén amenazadas, detrás de cada uno hay familias, hay pequeños a quienes les debemos un mundo diferente, esos seres que salen temprano de sus casas a trabajar no tienen la culpa de lo que en sus corazones se anida, son seres que simplemente quieren ocupar un lugar dentro de la sociedad a base de esfuerzo.
BASTA YA DE TANTA DELINCUENCIA!!!