Somos raros los seres humanos, inconformes, mezcla de sentimientos opuestos, complementos equivocados.
Nos vamos por la vida como si está fuera eterna, cada día lo vivimos como si tuviéramos en nuestro poder la eternidad, obviando que no siempre tendremos tiempo de hacer aquellas cosas por las que si vale la pena vivir.
Nos encerramos en sentimientos que están atrofiados, discapacitados, el amor lo llevamos en muletas, forzado, herido, cuantas veces extraviado. Nos sentamos a llorar, a recriminar, a quejarnos o simplemente nos importa poco si las cosas vienen o van. Pretendemos lo mejor pero si nos miramos en el espejo, no damos ni somos la sombra de lo que soñamos los otros nos den.
Pretendemos que podremos cambiar el rumbo que lleva la vida en el mundo con solo hablar, es más fácil soltar las palabras que actuar, para eso están los demás, pero luego inconformes por que hacen las cosas a su manera y vamos a reclamar, a señalar a crucificar, digo, es tan fácil soltar las palabras que actuar.
Somos raros los humanos me digo cuando los diarios me hablan de tormentos, la gente muriendo de hambre o entre balas que escupen las guerras, esas que sin sentido son un motivo más de prepotencia y jamás de inteligencia, sino de un morbo disfrazado de saber más que los demás. Y elegimos al que mejor se vende, olvidando que siempre es igual, al llegar el momento, las promesas se rompen, que más da si hay hambre, carencias y maldad, mientras en su casa no le falte pan.
Han desfilado los ególatras, egoístas, los que sus bolsillos llenan a costa de los demás, las tiranías marcaron huellas entre sangre y vidas mutiladas, cuanto dolor sembramos los humanos por el hecho de imponernos sobre los otros.
Somos raros los humanos, inconformes, egoístas, avasallantes, y nos quejamos porque la vida no es tan fácil, no es un cuento de hadas sino una dura y cruda realidad.
Y pregonamos dignidad, y al doblar la esquina nos quitamos el antifaz.

vmárquez©